75 líderes costarricenses en nuestro 75 aniversario

ORÍGENES Y FORMACIÓN DE VALORES

Julio César, cuéntenos sobre sus inicios: su infancia, su entorno, cómo fue creciendo y las experiencias que lo marcaron hasta llegar a su primera posición de liderazgo.

Nací en una familia de recursos limitados, entre Escazú y Pavas. La inestabilidad del hogar me llevaba de un lugar a otro, pero mi escuela fue la Carlos Sanabria Mora. Era un chico sano, con la convicción rme de superarme. Veía a mi familia con limitaciones económicas considerables. Mi madre trabajaba en una maquila textilera manejando máquinas overlock; así nos sostenía. Pero cuando se quedó sin empleo, un tío que manejaba autobús me ofreció trabajo. Con ocho años empecé como cobrador y en las noches lavaba buses, subiéndome a una escalera. A veces terminaba a las tres de la madrugada. Gracias a eso desayunábamos aL día siguiente.

“Así empecé a vivir la necesidad de superación. Siempre estuvo en mí.” Aunque estaba en escuela pública, siempre procuré obtener las mejores notas, creyendo que eso me llevaría por el camino del éxito. A pesar de nuestra pobreza, había valores en mi casa que me ayuda-
ron a tener un norte. Estuve en el Liceo de Pavas hasta tercer año y luego me pasé al
Colegio Técnico Cotepecos, porque cuando uno salía de ahí le daban trabajo. Tomé la decisión de estudiar técnico medio en contabilidad.

En 1987 terminé el colegio y me asignaron a un banco para la práctica profesional. Nunca había entrado a un banco en mi vida. Mi familia no tenía ningún producto nanciero.

¿Cómo fue ese inicio en el banco?

Entendí que era mi oportunidad de oro, no tenía otra. La práctica era de dos meses y medio. Me entregué intensamente para que vieran mi trabajo. Los viernes, a las siete u ocho de la noche, yo estaba trabajando siendo practicante, haciendo comprobantes, dejando todo listo para el lunes. Eso fue dejando huella.

Finalizada la práctica, en diciembre del 87, iba todos los días a ver si había alguna plaza vacante. Tenía 18 años. Un día me dicen que en cobranzas andaban buscando al practicante que había estado ahí porque había una incapacidad por maternidad, pero no lo localizaban. Me dijeron: ‘Si al viernes no lo localizo, lo llamamos a usted.’ Imaginen cómo pasé esos días.

Nunca apareció el otro y me llamaron. Así es como inicio mi carrera bancaria, el 18 de enero de 1988.

CONSTRUCCIÓN DE LA CARRERA PROFESIONAL

¿Cómo continuó su formación académica?

Siempre había querido estudiar economía y el banco en el que laboraba me ayudó a pagar la carrera. Después complementé con una Maestría en Banca y Finanzas y otra en Administración de Negocios.

Siempre me ha gustado leer, aprender. Veo algo y empiezo a entenderlo, a desarrollarlo, a ver qué puedo hacer diferente. Tengo un rasgo que es virtud y viene de mi mamá. Ella está constantemente transformando. Yo tengo eso: veo algo y busco cómo mejorarlo. A pesar de esa dura infancia, ¿soñaba en algún momento con tener una posición de liderazgo?

Nunca me imaginé estar en una posición como Gerente de uno de los bancos más grandes del país. Mi sueño era estar bien con mi familia. ¿Qué era estar bien? Que no nos faltara nada, poder alimentarnos, que si tuviera un hijo pudiera llevarlo a una escuela mejor. No
aspiraba a lujos. Era mejorar lo que yo no tuve.

Con mi primer salario, el 18 de enero del 88, pude comprar dos cosas: mi primera bicicleta, que en mi infancia no tuve, y un Walkman con casete.

¿Hubo algún momento en que sintiera un llamado a liderar?

Naturalmente he liderado grupos. Soy ordenado, focalizado, orientado a resultados. Siempre quise destacarme, siempre quise hacer una diferencia positiva. Si algo está bien, quiero hacerlo mejor. Eso siempre estuvo en mí.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*